Qué quiero decir, me pregunto…escribir era mucho más fácil antes, la mente ayuda y entre más el centro más lejos la mente.
Siento un bloqueo pero no dejo de sentir
Un bloqueo no, una división invisible.
Antes no la sentía
Descubro cosas sobre mi misma. Tiemblo ante la idea de ser una desconocida, yo que vivo aquí.
Comprendo.
Sigo
Busco estrategias y artimañas para encontrar mi corazón…mejor dicho el centro.
Quisiera ser consciente del movimiento de mis pupilas. Me pregunto si tendrá alguna influencia en mi percepción del mundo.
Reflexiono.
Y sólo quiero tomar el ritmo de las palabras, obtener del aire la frecuencia justa , el ritmo preciso..fluir, nadar, volar…aire.
El ejercicio es discreto, si lo intensificara estoy segura de que me alejaría de la posibilidad del cielo.
Soy.
Ha pasado por aquí revoloteando con una semilla roja en el pico.
domingo, 21 de marzo de 2010
sábado, 26 de septiembre de 2009
Mangle
viernes, 3 de julio de 2009
A buen entendedor

...
¡
¿
venga..
? volando/
cuándo
------
cuando astrolabio
cuando sextante
olas.
unaveintisiete
pongo un pie en la arena fría, encojo los dedos..no alcanzo a escuchar el sonido
entre las uñas.
poner puntos,, escribir íes, y al final la frase completa es ilegible.
camino y luego, a 3 metros de la orilla giro. ...verifico si alguien me sigue.
Las certezas besan la subjetiva.
¿qué van a pensar?
Esa nunca será una certeza.
seguir confusos...para qué..
A veces la lengua se estira tanto...en muchos sentidos, la intención constante es
un beso. Las lenguas a veces son tímidas y a veces feroces. A veces intentan tocarse
de lejos ...no alcanzan, no sirve sin tacto...se buscan, se esgrimen, deciden y al
final acaban en el mismo lugar... dentro de la boca del otro.
Que cada quién se ocupe de su lengua. Que cada quien se la muerda o la saque a pasear a una fiesta, que cada quien decida dejarla secar de angustia.
Me siento junto a la orilla, el aire me eriza los hombros...me hago bolita y pienso por enésima vez en meterme al agua.
lunes, 9 de marzo de 2009
Diez cero uno-ADN
viernes, 6 de marzo de 2009
82 AV. DAUMESNIL

PARÍS…1982
Querida hermana:
Te escribo desde el sexto piso.
Recuerdo ver volar las plantillas de los zapatos amarradas a un hilo de coser azul marino que dejábamos caer desde el balcón…la cuerda de saltar rota y tu extraordinaria compañía.
Una vez fui por leche a la cremería que estaba a dos cuadras ¿te acuerdas? La de la viejita de pelo blanco con acento del sur. Nos llamaba la atención la forma en la que pronunciaba las erres como los mexicanos.
A mi regreso, quise cruzar la calle y un auto pasó a toda velocidad muy cerca de mí. Le pegó al bote de leche que yo llevaba y salió proyectado hasta estrellarse en el centro de la calle. Me quedé muda y sorda en ese momento…sólo podía mirar la leche derramada y cómo se iba ensuciando con la mugre del pavimento…todo en cámara lenta, mi estómago era un remolino. Justo ahí, tuve una revelación…ese momento tenía significado, era una señal de algo que me sentía obligada a descifrar.
Todavía no lo olvido y todavía no lo descifro.
Así recuerdo yo, por breves instantes; entonces tenía nueve o diez años.
Foto:VM
miércoles, 19 de noviembre de 2008
uno cero uno

Nocheluz
Seis grados centígrados y tibieza entrañable.
He perdido el hábito de escribir.
Temo el juicio y temo que me ignoren.
Quedarme encerrada en esta transparencia aislante, es más seguro que dejar de ver la cápsula para salir volando a estrellarme contra la ventana.
Pero...en éste útero dulce no seré inmortal y tampoco seré viva.
Vacilo...intento un embestida violenta contra las paredes que me contienen.
Choco.choco.choco... y sólo me queda el pretexto de estar encerrada para no salir volando a estrellarme contra la ventana.
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